Esta semana fue durísima…

…que hemos terminado totalmente agotadas, con el resultado de que tod@s nuestr@s niñ@s como también nuestras madrinas, tuvieron una (o más) citas al dentista. Desde domingo pasado fuimos diario con un grupo de niñ@s en la Casa De Los Tres Mundos, por adonde durante de esa semana atendieron los Dentistas sin Fronteras de Los Estados Unidos. Hasta al último niño, a la última niña, y sobre todo a las madrinas, se han dejado a arreglar sus dientes de este maravilloso equipo de dentistas. Por la mayoría de nuestr@s niñ@s fue el primer enfrentamiento con un dentista, así uno se puede imaginar que desastre encontraron en esas 45 bocas. A pesar de todos los analgésicos que pusieron a nuestr@s niñ@s, ni quiero ni pensar más sobre sus sufrimientos, parecidos a una historia que nunca quiere acabar. Mientras he acompañado a nuestros niños durante de sus cirugias dentales, les he animado a presionar fuerte mis dos dedos pulgares, tan pronto como sienten miedo o dolor. Con el tiempo mis dedos pulgares de vez en cuando se sentían como si hubieran sido sorprendidos de la hibernación, y de vez en cuando como que miles de hormigas se daban una batalla. Sus sufrimientos en silencio se grabaron profundamente en mi corazón, y sus gritos me persiguieron hasta muy noche. Nunca en mi vida he esperado así tan impacientemente un viernes como este, porque poco a poco me tocaba el sentimiento de que estoy sufriendo más que tod@s mis niñ@s juntos.
El tratamiento fue una cosa, la tan grande “después” una cosa completamente diferente. Así hemos vivido una semana de dieta obligada, mientras la alimentación estaba dominada de toneladas de sandía, x litros de leche, pastillas de dolor y antibiótico.
A pesar de todo, por nada quiero empequeñecer el trabajo voluminoso y extenso que hicieron esos grandiosos dentistas, porque el sufrimiento de nuestr@s niñ@s por nada se puede echar a ellos. Los dentistas “solamente” han intentado a arreglar lo que se había acumulado por años como consecuencia de la desnutrición, y la falta de higiene. En este lugar un “doloroso” y gigante GRACIAS al equipo de New York University Dentistry por su excelente trabajo, la atención cariñosa, y la comprensión que siempre nos han brindado. A Rachel, Chris, y Hannah mandamos un abrazo que rompe, y ya saben: Nuestr@s niñ@s son muy valientes, y por nada son resentidos, ;-).
(Priska Buchmann Scherer)


Jugo de espinaca…

…delicioso, refrescante y sobre todo muy saludable. Toma algunas hojas de espinaca, el jugo de naranjas ácidas frescas, el jugo de limones frescos, azúcar, mucha agua, y ya está.
Ahora les enseñaré la preparación, les deseo un buen fin de semana, y …SALUD…!
(Tamara Ortega, 13 años)