Plagas no sólo son plagas

Las circunstancias climáticas como la composición de la tierra contaminada se nos hacen muy difícil, que en nuestros huertos crezcan frutas, verduras etc. Sin embargo, lo hemos logrado con gran esfuerzo, que en el transcurso de los años hemos podido mejorar la tierra, mientras continuamente la hemos liberado de residuos no naturales como plástico, vidrio, tela, aluminio y otra basura desagradable. Además, echamos todos los desechos orgánicos de la cocina en un hueco de nuestro jardín. Nuestras gallinas arreglan lo suyo, mientras nos liberan de una gran parte de las plagas de hormigas y otros tipos de parásitos.
Por las razones anteriormente mencionadas, nos pone triste, si una cosecha esta afectada de una plaga. Un día nos dimos cuenta con un gran susto, que las hojas de nuestras maracuyás estaban llenas de unos gusanos negros. Vigilando como vinieron estos gusanos a nuestras hojas de la planta, nos dimos cuenta, que se trata de una mariposa hermosa, que pone minuciosamente huevito por huevito en dicha hoja. Investigando por internet, como salvar estas orugas, sin que nos friega la cosecha, nos dimos cuenta, que hay montones de venenos, para deshacerse de estos “parásitos”, pero casi nada de informaciones, como salvar estos animalitos.
Así hicimos el experimento, mientras pusimos los gusanos en un vaso, con hojas de maracuyá y unos palitos. Tardaba casi 2 semanas, hasta que estos feos gusanos negros pasaron a una oruga, para dedicarse en tranquilidad a su proceso de transformación. De ella finalmente salió una hermosa mariposa de color anaranjada.
Resulta, que una plaga no es necesariamente una plaga. Si abres tu mente y tu corazón hacia la naturaleza, te das cuenta, que el ciclo de la naturaleza es definitivamente una maravilla, que el humano como parte de todo debería respetar.
(Priska Buchmann Scherer)


“Cualquiera puede cocinar”…

…y mucho más. No importa lo que hagas, el resultado de tu trabajo es siempre una cuestión de voluntad, de amor a lo que haces y porqué lo haces. Inicialmente me gustaría hablar acerca de mi experiencia a nivel personal. Trabajar como cocinero ha sido un desafío muy extravagante, durante el cual me he dado cuenta de ciertas cosas fascinantes y llamativas.
Comenzando con mi periodo como Tío en Los GUSANITOS, que me hizo ver la importancia del trabajo en equipo al igual, que la enseñanza para los niños ya que es algo esencial. De que el cariño y el amor, y al mismo tiempo cumpliendo con reglas y límites hacia los niños, también son puntos esenciales en la educación de un niño. El cariño nunca fue un problema, porque amo a los niños más que a nada. Mi gran obstáculo fue, mostrarles los límites entre diversión y seriedad.
Dándonos cuenta de esta problemática, Priska Buchmann me ha abierto la oportunidad de una nueva experiencia, la cual fue a la cocina como cocinero. Un arte atractivo, que me ha dado la oportunidad, aprender algo nuevo y al mismo tiempo seguir “malcriando” mis queridos niños, sin el deber de educarlos, 😉.
Mi nueva tarea como cocinero fue apasionante, que me hice despertar la creatividad al momento de innovar recetas cuyo objetivo es, brindarles a los niños felicidad a través de la comida. Fue sorprendente ver el cambio en mi al comenzar por primera vez a cocinar, ya que jamás había interactuado en lo que era la cocina. Conforme fue pasando el tiempo fui consolidando y aprendiendo un poco más cada día a cerca del arte de cocinar. Ha sido una meta personal, que he podido lograr porque a como dice el título, me di cuenta que, “Cualquiera puede cocinar”. Una frase que me llamó mucho la atención y que la tomé de una película infantil, que reflejaba que, sin importar la experiencia, si una persona quiere y se lo propone, puede aprender sin ninguna dificultad. Eso es, lo que a mi me ha sucedido definitivamente en todo este tiempo. He aprendido a amar lo que hago, pero gracias al amor de los niños, en todo el transcurso he tenido crecimiento personal y la experiencia laboral ha sido gratificante. No renunciaría a estas experiencias por ningún precio.
(Luis Fernando Chávez Hernández)

Del desafío al estilo de vida

Se dice, que nunca se deja de aprender en esta vida y que los niños nos pueden enseñar mucho, de lo cual hoy puedo dar fe. Cuando solicité el puesto me preguntaron entre otras cosas, si alguna vez un niño me había ayudado a resolver un problema a través de un juego, o si mis habilidades puras de observación me habían dado a nuevas ideas. Mi respuesta fue un claro no, ☹. Ahora es genial y, a veces incluso divertido, que mis niños me enriquezcan exactamente con esta experiencia. Definitivamente puedo decir, que he crecido como persona solo con este desafío. He desarrollado habilidades que no creía tener, o ni siquiera sabía que tenía.
El reto de trabajar con mis niños es una aventura diaria para mí. Noto como todos y cada uno de ellos avanza en sus debilidades. También encuentro, que una debilidad se equilibra con otra fortaleza, y todos los niños son inteligentes. Cada uno de nuestros niños tiene habilidades diferentes, todos son personalidades muy diferentes. Tienes que adaptarte a estas circunstancias para lograr el objetivo que está en tu centro.
Le debemos todo este progreso al método María Montessori, que comenzamos a implementar hace un año y ahora lo estamos poniendo en práctica constantemente. Los juegos Montessori lo cambiaron todo. Nos dimos cuenta de que un niño no puede aprender estando constantemente atado a un lugar. Un niño debe poder moverse, el material de aprendizaje debe llevársele de una manera divertida y lúdica. Mientras dejamos que el niño aprenda en un ambiente alegre, él es feliz. Su felicidad se nos contagia, y un niño feliz es capaz de cualquier cosa.
Mi trabajo sigue siendo un reto diario, que acepto con gusto. Lo que inicialmente vi simplemente como un desafío, ahora lo veo desde una perspectiva diferente. El reto se ha convertido en mi estilo de vida. Mis niños son mi vida ahora. Me llena de alegría apoyarlos en todo lo que necesitan para «crecer». Enseñarles siempre un poquito más y sobre todo aprender de ellos. Cada uno de ellos es maravilloso con un gran potencial. Cada uno es especial, así que para mí el trabajo se ha convertido en parte de mí ahora. Es más que simplemente hacer un trabajo. Es el amor por el niño y por la tarea de que cada niño pueda lograr, lo que parece inalcanzable en este momento. Nuestros niños pueden lograr lo que quieran, porque su potencial está ahí.
La estrella que lleva cada uno de nuestros niños por dentro siempre brillará, mientras nosotros como adultos nos aseguramos, de que esta luz nunca se apague.
(Mackeline Hernández)


Equilibrio

La felicidad no es una cuestión de intensidad, sino el equilibrio de la confianza mutua, la armonía y el apoyo, 💝
(Priska Buchmann Scherer)

Niños Estrellas

El año pasado hemos creado un grupo de niños, que les cuesta bastante seguir a las materias de clase en la escuela pública. Todos son una maravilla, y sería una gran lastima si su apertura fuera destruida por falta de su autoestima. Ellos pasan las rutinas diarias normal con el grupito de su edad, pero en el reforzamiento interno reciben clases especiales.
Al principio sentí un poco de miedo, porque para mí también fue algo nuevo. Se mezclaron mi miedo con una gran porción ánimo, así me enfrenté a este gran desafío. Con el transcurso de los días me he sentido más segura al estar con estas preciosuras de personitas. En lo personal siento, que yo he aprendido mucho de ellos y ellos han avanzado increíblemente. Hoy puedo decir, que estoy muy contenta sobre esta nueva oportunidad de trabajar con estos niños, ellos me han ayudado a mejorar.
El cambio completo a los juegos Montessori en la educación, ha sido una herramienta efectiva para su aprendizaje. Este cambio es muy importante para este grupo de niños en particular, porque ellos son más juguetones, menos inhibidos y penosos que otros niños de su edad.
Violet en especial ha mejorado su escritura y ahora, que se encuentra en pequeños grupos sin ruido, puede concentrarse mucho mejor. Tony al principio no ponía atención. Pero gracias a estos juegos he logrado, que el dedica atención a los juegos y aprende más fácil, sin que se da cuenta. Graciela y Odry son unas niñas, que cada día me sorprenden. Desde que se encuentran en este grupo especial, comiencen ser independientes. Casi se me caí la baba cuando me di cuenta, que ya realizan sus tareas solas. Un desarrollo enorme, que anteriormente ni en mis sueños he podido imaginarme. Ellas dos captan muy bien las instrucciones, son muy buenas en matemáticas, y ya leen mejor. Con estas dos princesas ya me queda solamente, que estoy pendiente de supervisarlas, que sus tareas estén bien hechas. Un gran alivio para mí, así tengo más tiempo a dedicarme a los demás niños en mi grupo. Guadalupe es una niña muy difícil y especial. Hay días en que no quiere trabajar. Con ella me espera todavía un largo camino. Todavía estoy buscando la manera, como lograr a abrir su interés por el estudio y descubrir sus puntos fuertes.
En sus caracteres no hay nada de que quejarse. Son unos niños maravillosos, sensibles, cariñosos y por naturaleza alegres. En ninguna lección de clase me he divertido tanto, como con ellos. Gracias a mis Niños Estrellas, espero con ansias cada lección con ellos.
(Lucrecia Del Carmen Dávila)