Niños Estrellas

El año pasado hemos creado un grupo de niños, que les cuesta bastante seguir a las materias de clase en la escuela pública. Todos son una maravilla, y sería una gran lastima si su apertura fuera destruida por falta de su autoestima. Ellos pasan las rutinas diarias normal con el grupito de su edad, pero en el reforzamiento interno reciben clases especiales.
Al principio sentí un poco de miedo, porque para mí también fue algo nuevo. Se mezclaron mi miedo con una gran porción ánimo, así me enfrenté a este gran desafío. Con el transcurso de los días me he sentido más segura al estar con estas preciosuras de personitas. En lo personal siento, que yo he aprendido mucho de ellos y ellos han avanzado increíblemente. Hoy puedo decir, que estoy muy contenta sobre esta nueva oportunidad de trabajar con estos niños, ellos me han ayudado a mejorar.
El cambio completo a los juegos Montessori en la educación, ha sido una herramienta efectiva para su aprendizaje. Este cambio es muy importante para este grupo de niños en particular, porque ellos son más juguetones, menos inhibidos y penosos que otros niños de su edad.
Violet en especial ha mejorado su escritura y ahora, que se encuentra en pequeños grupos sin ruido, puede concentrarse mucho mejor. Tony al principio no ponía atención. Pero gracias a estos juegos he logrado, que el dedica atención a los juegos y aprende más fácil, sin que se da cuenta. Graciela y Odry son unas niñas, que cada día me sorprenden. Desde que se encuentran en este grupo especial, comiencen ser independientes. Casi se me caí la baba cuando me di cuenta, que ya realizan sus tareas solas. Un desarrollo enorme, que anteriormente ni en mis sueños he podido imaginarme. Ellas dos captan muy bien las instrucciones, son muy buenas en matemáticas, y ya leen mejor. Con estas dos princesas ya me queda solamente, que estoy pendiente de supervisarlas, que sus tareas estén bien hechas. Un gran alivio para mí, así tengo más tiempo a dedicarme a los demás niños en mi grupo. Guadalupe es una niña muy difícil y especial. Hay días en que no quiere trabajar. Con ella me espera todavía un largo camino. Todavía estoy buscando la manera, como lograr a abrir su interés por el estudio y descubrir sus puntos fuertes.
En sus caracteres no hay nada de que quejarse. Son unos niños maravillosos, sensibles, cariñosos y por naturaleza alegres. En ninguna lección de clase me he divertido tanto, como con ellos. Gracias a mis Niños Estrellas, espero con ansias cada lección con ellos.
(Lucrecia Del Carmen Dávila)