Del cobertizo de herramientas…

…a la habitación del descanso de nuestros chiquis. Simplemente genial, como han convertido esta cosa fea en un joyero. Nuestras Madrinas y Padrinos no solo tienen un corazón dorado para guiar a nuestras niñas y niños, sino que también se han convertido en verdaderos artistas. Hasta nuestro gallo abuelito, que nos ha acompañado por 9 años, también ha recibido su merecido lugar de honor. El fue el primer gallo, que la familia Reyes-Zeledón nos ha regalado como agradecimiento por cuidar a sus hijos.