Un pequeño, propio mundo en Nicaragua

Cuando entré por primera vez al Paraíso de Infancia Los GUSANITOS, entré a un pequeño mundo en Nicaragua, que era completamente nuevo para mí. Un mundo lleno de risas de niños, curiosidad, creatividad, paredes coloridas, personal cariñoso y un ambiente que invita a aprender y jugar. Un mundo pequeño donde cada día luchan con mucho amor por los niños para mejorar sus oportunidades para el futuro.
El comienzo no siempre fue fácil, el mundo del que vengo era demasiado diferente. Un mundo bastante tranquilo, fresco y muy estructurado. Un mundo en el que conocía la escuela y el sistema de aprendizaje, los valores culturales y las costumbres, los métodos educativos y los sistemas familiares. Un mundo en el que pudiera explicar las cosas adecuadamente a los niños y en el que no llegó a mis límites lingüísticos.
Me quedé. Y día a día encontré más y más mi lugar aquí en este nuevo y pequeño mundo. Construí relaciones con los niños y disfruté de su confianza. No dudé en trabajar y me gané el respeto de las madrinas que trabajaban duro. Encontré mi papel y me convertí en parte de este equipo. Mis habilidades lingüísticas mejoraron y pude utilizar mis recursos en el diseño de los reforzamientos, manualidades y juegos. Día tras día este nuevo mundo se convirtió en una parte de mi mundo. De repente ya no estaba tan lejos y extraño.
(Eliane Burri)