Este parece ser el culpable…

…lo que de momento nos causa tantos problemas de salud. Hace 3 semanas ha empezado, mientras Alexander y Javiera se han quejado de dolor de cabeza y fuertes dolores en el cuerpo. Dos días más tarde, sus cuerpos estaban cubiertos de erupciones cutáneas. A Javiera diagnosticaron Chikungunya, y a Alexander Dengue. Después de 4 días desaparecieron los síntomas, y mientras tanto los ojos de Alexander siguieron muy hinchados, y esto lo hacía lucir como si hubiera tenido un enfrentamiento con Mike Tyson.
A estos dos niños le siguió Williana, en lugar de erupción cutánea ella tuvo que luchar desde el principio con los síntomas de una fuerte inflamación en los ojos. A ella se le diagnosticó Zika.
Después de Williana siguieron tres de l@s Ortega-Hij@s, Tamara, Leonardo y Chery, también con la típica erupción cutánea y fuertes dolores de cabeza y cuerpo. La cuarta Ortega-Hija, Gabriela siguió al final y fue la más afectada. Su cara se hinchó tanto, que sus ojos casi desaparecieron. Debido a que el hospital, que actualmente está demasiado lleno, la internaron por 2 días directamente en el Centro de Salud, donde le administraron tratamiento para reducir la fiebre alta y sus dolores de cuerpo. Y como si fuera poco, al haber tantos pacientes padeciendo la epidemia del Zika, el chikungunya y el Dengue, los Centros de Salud no se dan abasto, y se ven en la incómoda tarea de tener que utilizar una cama para dos personas.
Por un momento estuvimos alegres, porque nuestros pequeños hasta el momento habían podido librarse de esta epidemia. Pero por desgracia, el viernes pasado nos desilusionamos, al ver que con Siham, Juancito y Guillermito los primeros signos del Chikungunya, Dengue, Zika o lo que sea, comenzaron a ser visibles.
Así se han enfermado dentro de las últimas 3 semanas 14 de nuestros 40 niños, mientras les ha tocado a nuestras madrinas Catalina, Griselda y Naythin junto con nuestra practicante Lucia, también pasar por este problema de salud.
Mientras estoy aquí sentada escribiendo, escucho como los típicos ruidos de las maquinas fumigadoras del MINSA se acercan. Y de esta manera, reacciono rápidamente a proteger mi nariz y mi boca, mientras nos encontramos en una nube azulada y apestosa. Este insecticida nos lo echan semanalmente hace meses, y parece que mientras tanto los mosquitos se han inmunizados a este veneno. Mientras la neblina lentamente se disuelve y los primeros zancudos sorprendidos de nuevo se reagrupan, pienso en mis niñ@s y espero que podamos superar esta epidemia sin problema y tan pronto como sea posible.