Hay que celebrar…

…las fiestas como caen. Así, gracias a la iniciativa de nuestros amigos, tío Rodolfo, tío Alex y al equipo de payasos, nosotros hemos pasado una tarde de pura alegría, :-D. La impaciente llegada de nuestro querido tío Rodolfo se extendió a partir del medio día en todos los rincones. Así era necesario matar el tiempo con algo divertido. Cuando nuestras niñas y nuestros niños llegan al punto del híper-nerviosismo, no hay ninguna medicina mejor que distraerlos con una partida de béisbol, ;-). Mientras tanto no juegan tan mal, y bajo de las ovaciones de sus fieles fans (nuestras gallinas incluido), algunos se convierten en verdaderos Tiburones Granadinos, ;-). Así el tiempo pasó volando, hasta que finalmente el gran momento llegó, y nuestro querido tío Rodolfo llegó con su grandioso equipo.
Las fotos dicen más que mil palabras sobre el ambiente alegre que hemos podido pasar. La pareja de payasos animaron la fiesta de un modo tan perfecto, que finalmente las risas llenaron de lágrimas de diversión nuestros ojos. Con mucha coordinación encontraron un camino neutral, para que nuestros niños grandes, como también nuestros chiquititos, pudieran de la misma manera disfrutar la fiesta. En vista de las grandes diferencias de edades de nuestros niños fue un espectáculo artístico que merece un gran aplauso, porque por nada es tan fácil de alcanzar.
Y en medio de toda esta algarabía nuestro tío Rodolfo, el equilibrio y la tranquilidad en persona, exactamente así como ya le conocemos hace años. Pero sus ojos vivos y alumbrados hablaron un idioma muy diferente, porque expresaron la profunda alegría sobre la felicidad, con que hoy ha llenado nuestros corazones.