Julia, MUCHAS GRACIAS…

…por todo lo que has hecho por nosotros


El que oye mariposas riendo
“¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives? ¿Cuántos años tienes? ¿De dónde eres? ¿Quieres jugar conmigo? ¿Hay nieve dónde vives? ….»
Con esas y muchas preguntas más me recibieron LOS GUSANITOS alegre y cariñosos. Hoy es mi primer día. Muchos grandes, oscuros pares de ojos me miran y me observan. Pequeñas manitos me enseñan todo lo que hay, me presentan personas, y mencionan un montón de nombres. Después de algunas horas me siento como parte de la familia GUSANITOS. Pero aún tengo dificultades para asignar nombres y rostros, por eso me apunto una lista para no perder la visión general. Algunos niños están entusiasmados con la idea, y recopilan informaciones sobre los otros.
Son las dos de la tarde, ya empieza la clase de inglés. Me tiemblan un poco las rodillas porque no sé cómo los niños van a tomar mis ideas. Quiero repetir con ellos los números, y por eso juego con ellos Bingo. Es mi segunda semana en LOS GUSANITOS, por eso viene además que mi español todavía no es muy bueno. Mientras estoy en clase y los niños repiten con entusiasmo sus números en las tablas de Bingo, de pronto sonrió por la manera cómo funciona la comunicación entre nosotros. En la medida de lo que es posible hablo inglés durante la clase, y varias veces me veo en los rostros desamparados. Los niños me responden en español, y mi cara seguramente responde con la misma perplejidad. Pero sorprendentemente nos entendemos perfectamente, así como que habláramos el mismo idioma.
A pesar del mismo idioma también con las madrinas de vez en cuando hablamos de la misma cosa, pero al mismo tiempo de dos cosas muy diferentes. Así por ejemplo erróneamente he explicado a la cocinera mamá Fran que soy vegetariana, y como consecuencia ella pescaba con mucho cuidado y cariño cada trocito de carne de mi comida. Y por un buen tiempo me he preguntado, porque siempre solamente en mi plato se ha desaparecido la carne, ;-).
Mi gama de tareas en LOS GUSANITOS era tan colorida y variada como la vida con ellos. Además de mis habilidades de lenguas, durante el tiempo pude descubrir y desarrollar muchos más talentos, como por ejemplo:
Cortar trajes de baile,
Jugar al béisbol,
Trabajos de pintura,
Jugar UNO a la velocidad de la luz,
Aritmética mental,
Animación en grupo,
Enseñar la lectura,
Lavar mis ropas a mano (bajo instrucciones y la gran diversión de las madrinas),
Bailar (gracias a las instrucciones de los GUSANITOS mayores),
Practicar la espontaneidad,
…y mucho más, :-).
Es por la tarde y los grandes árboles en el patio regalan sombra contra el fuerte sol, que baña todo el jardín a la luz de oro. Las lecciones en el «comedor» van a terminar pronto, los más pequeños ya están jugando en el jardín. Me siento en una mesa y la pequeña Laurita corre con entusiasmo hacia mí. Ya sé lo que me va a pedir, porque mientras tanto se ha convertido en una especie de ritual. Ella me sonríe y dice: «¡Vamos a cantar, ven, cantamos algo juntos!» La pregunto qué le gustaría cantar, y ella me enumera un par de canciones en inglés, que diario por la mañana cantamos y bailamos juntos con los pequeños. Ella desea «Five Little Ducks» y comenzamos: „one, two, three, four, five little ducks went swimming one day…“. No tarda mucho y poco a poco se sienten Chery, Estefania y Grey con nosotros y se unen en voz alta. Su momento favorito de la canción llega al final cuando todos los 5 patitos después del baño regresan a su madre, nos abrazamos fuerte y casi no podemos parar de reírnos. Eso también para mí es el momento favorito de todo el día.
Con cada día que paso con los niños, los nombres son familiares y los nombres a la lista más vivos, hay mientras tanto tienen caras. Escucho sus risas y veo sus lágrimas. Me recuerdo de cada niño y cada niña de una o más historias, y me conecto con momentos especiales. Ellos crecen cada vez más aficionado en mi corazón. Aprendo a entender sus gestos y expresiones, y sé lo que les gusta y lo que disfrutan. También aprendo qué dificultades les acompañan en sus vidas cotidianas, y de los retos que tienen que enfrentar todos los días. Les admiro por sus fuerzas, sus corajes y sus grandes habilidades de amar.
En los seis meses tuve la oportunidad de aprender, como se siente escuchar reir las mariposas. Se trata de una risa que regala esperanza. Se trata de una risa que es alentadora. Se trata de una risa que nunca en mi vida olvidaré, y estoy profundamente agradecida por esta experiencia. Me gustaría agradecer especialmente a las madrinas por su calidez. Especialmente a Mama Fran por su excelente cocina, que por ultimo me ha pasado consejos y ricas recetas. Y por último pero ni al final a Priska, gracias por hospitalidad, su cuidado, su comprensión, y sus experiencias que ha compartido conmigo.
LOS GUSANITOS han logrado que tenga muchas mariposas en mi estómago en mi vuelo a casa, y los recuerdos a este tiempo los junto para siempre y me dibujará una sonrisa en mis labios
(Julia Hofer)