Hoy soy feliz, feliz…


Estre
…¡feeeeeeeeeeeliz!
Después de meses de «no quiero», «no puedo», una mezclada de lágrimas de resignación y de enojo, gritos de frustración, hasta ataques de la rabia ciega, y mucha, pero mucha, mucha paciencia, comprensión y entrenamiento logopedia de nuestra Madrina Julia, lograste a leer las primeras palabras del libro de Pinocho, :-).

Este regalo impagable me toca hasta el fondo de mi alma, me da ganas de llorar de alegría, porque sé, que ya te abriste tu camino para empezar a sanar tus heridas.