Mi regreso a mi familia GUSANITOS …

 

era tan emocional, porque nuestros niñ@s me esperaron con mucha impaciencia. Granada parece a un pueblo, porque la noticia de mi llegada (por la noche a las 10:00) se propagó como un reguero de pólvora. Algun@s niñ@s me esperaban en la esquina de la calle, otros ya en la cama se levantaron otra vez por tomarse su abrazo de bienvenidos. Y así el fin de semana se ha convertido en un festival de Spaghetti y chocolate a otro, y así las maletas debían esperar hasta lunes para ser desempaquetadas, :-).

En los primeros días estaba principalmente ocupado con la mirada de los montones de dibujos, cartas y regalos que me hicieron mis niñ@s durante mi ausencia. Y Claro que sí que cada niñ@ tenía la necesidad de contarme de sus aventuras personales, o confesarme sobre las razones de su “comportamiento imposible”, ;-).
De hecho, aunque a veces realmente son fatigosos, pero sobre todo, simplemente son precios@s nuestr@s GUSANITOS, 🙂
En otras palabras: Mi regreso a casa fue ¡GENIAL!, por lo que finalmente nuestras madrinas son las responsables. Ellas se han preocupada excelente y con mucho cariño y comprensión por nuestr@s GUSANITOS. Ni solamente eso, ellas también han pintado un parte de nuestros cuartos, en nuestra piscina ahora se retozan animalitos del mar, y nuestras tablas en el jardín nos invitan a comer con colores brillantes.
Nuestras madrinas hicieron realmente un gran trabajo durante de mi ausencia, lo que merece  un profundo «Chapeau»!

(Priska Buchmann Scherer)

 

 

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