Nos hemos mudado…

…y si eso no fuera suficiente, también tuvimos que luchar con un agresivo virus.
Después de que nuestra casa en la Sabaneta por x veces se ha hundido bajo el agua, se nos agotó la paciencia con nuestro propietario. La mala suerte ha empezado cuando la bendición húmeda (la lluvia) salió de las tuberías obstruidas en la cocina, después la recibimos por el techo y finalmente el agua nos inundó por todos lados, haciendo que la casa luciera como una isla solitaria en medio de un enorme lago. Por lo tanto, la decisión fue rápida cuando nos ofrecieron alquilar la casa vecina en la calle el Tamarindo.
Así, en estas últimas tres semanas, ha pasado una cosa tras otra con una rapidez, que todavía me causan mareos. Hemos hablado con los padres, hemos realizado trabajos de reparación y pintura, hemos organizado un transporte escolar para los niños de la Sabaneta, hemos empacado nuestros bienes y nos hemos mudado a la nueva casa en el Tamarindo.
11 niñas y niños de la Sabaneta hemos podido integrar en la guardería existente de Los GUSANITOS Tamarindo I, mientras que un grupo de 12 niñas y niños ya han encontrado refugio en la nueva casa – Los GUSANITOS Tamarindo II. Actualmente hay más de 40 niñas y niños en la lista de espera, estos se integrarán gradualmente, después de completar el mobiliario y la pintura en el Paraíso de Infancia Los GUSANITOS Tamarindo II. Así, a partir de mediados de noviembre de 2018, cuidaremos a un total de 90 niñas y niños en las dos guarderías. Una vez más superamos nuestro límite de 80 niñas y niños, peeeeeero primero, el Decir-que-No siempre ha sido una de mis debilidades más grandes y segundo, la nueva casa nos ofrece mucho más espacio, ;-).
Como si el estrés por la reubicación no hubiera sido suficiente, al mismo tiempo fuimos atacados por un agresivo virus, en el que la mayoría de nuestras niñas y niños, así como parte de nuestras Madrinas, se enfermaron. El virus está asociado con fiebre alarmantemente alta, tos, bronquitis y, en algunos casos con neumonía. Por lo tanto, 5 de nuestras niñas y niños pasaron varios días en el hospital sobrellenado. 3 sufrieron de neumonía y 2 tuvieron que ser alimentados artificialmente, debido a su cuestionable condición de bajo peso. A unos 30 niñas y niños enfermos hemos atendido aquí en la guardería, por lo que a veces parecíamos más a un hospital que a una guardería alegre. Los más afectados fueron nuestras niñas y niños de bajo peso, que en los últimos meses hemos levantado a un peso corporal razonablemente aceptable. Ellos sufrieron el virus, se recuperaron por un día o dos, antes de que otra vez se enfermaron. Parece que lo peor ya lo hemos superado, porque todos se encuentran en el camino hacia la recuperación, aunque algunos todavía un poco temblorosos en las piernas.
Por las circunstancias tan difíciles que hemos vividos, también los asuntos administrativos se quedaron atrás, así era imposible escribir algo para nuestro Blog, o responder correos. Espero su comprensión y estoy convencida de que, poco a poco regresaremos a una cierta normalidad.

Con un saludo cariñoso
Priska Buchmann Scherer