Responsabilidad e iniciativa propia

Me llamo Anna y soy practicante en el Paraíso de Infancia Los GUSANITOS en Granada. Antes que todo, me gustaría expresar que cada experiencia como voluntaria será diferente, dependiendo de la iniciativa que tomen y que les guste. Sin embargo, en una familia así tan grande, siempre es necesario una mano extra con los más pequeños, así que yo he invertido mi tiempo con ellos. Actualmente el más pequeño niño tiene 9 meses y se llama Mathew. Es increíble verlo como se ha desarrollado, desde que anteriormente solo quería estar chineado y cuando esto no pasaba, él lloraba. Ahora prefiere jugar con los otros niños, y muy pocas veces llora. Este grupo de niños pequeños juega bastante, y cuando no lo hacen, están durmiendo o comiendo. Después de que todos almorzamos, ayudo con cepillar sus dientes y prepararlos para una siesta.
Tres veces a la semana imparto inglés a tres grupos de niños en Los GUSANITOS Tamarindo, como también en Los GUSANITOS Sabaneta. Uno de los grupos es de niños entre los 2 y 3 años, muy chiquitos y para ser honesta, es un gran reto hacer juegos con ellos en inglés. Es más fácil con el grupo de niños más grande, quienes están entre la edad de 5 años – y muchos de estos niños tienen la madurez y la comprensión que realmente quieren aprender inglés. Hemos hecho muchos dibujos, canciones y juegos para aprender vocabulario.
En la tarde también les ayudo a realizar sus tareas. La mayoría de los niños de la Sabaneta se encuentran en la etapa inicial y están aprendiendo a escribir las letras y los números – lo que puede ser un poco difícil para algunos niños. Estuve muy sorprendida al ver que niños entre las edades de 10 años no conocen las letras, mucho menos leer. De hecho, esta es una de las razones por la cual Los GUSANITOS es un proyecto importante para los niños. Dado al nivel de educación en algunas escuelas, por eso es bueno que los niños reciban clases extras aquí.
Como segunda razón de porque Los GUSANITOS es importante, es por su función como un lugar seguro para pasar el día. Hay comida, adultos responsables y amigos. Hay actividades divertidas y lecciones educativas y sociales. Tristemente, para algunos niños al no estar aquí, la alternativa sería muy diferente a esta.
Mi primera impresión de Granada fue que la pobreza no la veo tan extrema a como lo imaginé. Sin embargo, ahora sé que tipos de problemas son, los que hay en la pobreza bien escondida. Sé que algunos padres no se interesan en mandar a sus hijos a la escuela y algunos no se interesan, o no pueden alimentar a sus hijos. Los niños necesitan una guardería como esta, para sentirse amados, para aprender valores y para mejorar sus posibilidades hacia un futuro mejor.
(Anna Buus Kristensen, Dinamarca)