Realmente nunca es tarde…

El motivo de escribir, es para compartir con ustedes acerca de mi experiencia más importante, que he tenido durante los últimos cuatro años, que he trabajado en el Paraíso de Infancia de Los Gusanitos en el Tamarindo.
Cuando he empezado a trabajar en Los GUSANITOS nunca me imaginaba, que yo un día sería capaz a terminar mi secundaria. Pero a pesar de mi estado como madre soltera de dos dulces niñ@s, este año por fin lo lograré. Con la mirada por atrás debo decir que la combinación de cumplir con mis obligaciones como madre, además cumplir con mis deberes como madrina de 14 niñas y niños en la edad de la pubertad, y aprender para la secundaria no siempre fue fácil. Pero por fin puedo decir que definitivamente SÍ, todos esos esfuerzos valieron la pena. Ya casi no puedo esperar mi graduación secundaria, que voy a celebrar en grande, porque con la graduación me he abierto todas las puertas, para realizar cualquier estudio universitario. Todavía no sé exactamente por adonde me llevará el camino universitario, porque la profesión de un abogado me fascina igual como la administración de empresas o la contabilidad, pero ya me quedan unos 6 meses para decidir definitivamente.
Estos éxitos no atribuyo solamente a mis esfuerzos, sino también a Dios y a Priska, a cuál doy primeramente las gracias. Gracias por la oportunidad y el apoyo, que ella me ha brindado incondicionalmente durante todos estos años.
Les deseo a Priska y a todas las personas que aportan con su granito de arena apoyando a Los GUSANITOS, que Dios les bendiga.
(Catalina del Socorro González)