La gran diferencia entre Tamarindo y Sabaneta

El tiempo pasa, mientras tanto nuestros pequeños niños y niñas van creciendo rápidamente y nosotras vamos haciéndonos más adultas y adquiriendo nuevas experiencias y nuevos retos.
Hace unos tres años llegué al Paraíso de Infancia Los Gusanitos Tamarindo, donde me encontré con niños que a pesar de sus limitaciones, tenían una gran sed por el querer aprender. Era muy notorio, cada uno con una peculiar forma de ser que siempre los diferenciaba. El comienzo de esta experiencia en el Tamarindo fue difícil para mí, porque me enfrentaba ante un reto enorme para mi parecer. Como primer punto, empezaré por unas de las tareas diarias, que realicé como parte de mi trabajo:
Reforzamiento escolar: Todos estaban dispuestos a tomar sus mochilas y entrar al salón para resolver sus tareas de la escuela, con lo que empezaba el enfrentamiento de problemas. El tema que habían recibido ese día en el colegio no fue fácil de percibir y al querer, y no poder comprender la explicación, sus mentes se bloqueaban. Por lo tanto, se decían a sí mismo “No puedo”, casi lo único lo que realmente creían. Así mi tarea fue, mis niñ@s con pequeños empujones y pequeñas charlas de ánimo, hacerlos capaces de resolver sus tareas por su propia cuenta. Así aprendieron poco a poco a creer en ellos mismos y en sus capacidades. Por fin mi trabajo ha cambiado, porque solamente era necesario pequeñas ayudas y ciertas darles explicaciones, cuando se encontraron confundidos en alguna tarea. Este éxito nos ha abierto varias puertas de libertad, para dedicarnos a otros temas interesantes e importantes, como por ejemplo Conocimientos Generales, Inglés, Informática, Música, Baile, Artesanía, Cocinar, etc.;
Trabajo en equipo: Este siempre fue un pequeñito problema para ellos, ya que a la hora de colaborar todos juntos en una sola tarea, terminaban en discusión y quizás solo uno de ellos o ellas era el que terminaba haciendo el trabajo de todos. Pero al final se encontró el método para que se unieran y funcionara, especialmente los más grandes, :-D;
Música: Este tema al comienzo fue difícil ya que no podía sugerir otra cosa más que el Reggaetón. Después de muchos intentos, lograron dejarse llevar por los diferentes géneros musicales, por supuesto sin dejar a un lado el reggaetón, ;-).
En fin, cuando pienso en los diferentes cambios y experiencias que tuve en Los Gusanitos Tamarindo, debo decir que fueron muchos. Pero el que más ha hecho énfasis, ha sido el aprendizaje escolar y el desarrollo personal. Después de tantos sube y bajas que se han dado, ellos lograron encontrar el camino correcto, a pesar de los diferentes inconvenientes que hay en la escuela.
Ahora mi nuevo reto se encuentra en Los Gusanitos Sabaneta. Al día siguiente de inaugurar, comenzó nuestro primer encuentro con un pequeño grupo de niños, que no conocían de límites, ni reglas y principalmente con un vocabulario desagradable. Con este primer pequeño grupo tuvimos unos días muy, pero muy movidos. Los días fueron acompañados de canciones de llantos y eso era todos los días. Como olvidar los primeros días de nuestro pequeño Randy; con el eran gritos, patadas, mordiscos, llantos, y un vocabulario sucio. Randy cobró todos los días algún pequeño castigo, mientras le he mandado en el cuarto para pensar sobre su mal comportamiento, lo que no impidió que me amenazó, diciendo que mañana iba a traer un gran cuchillo de su casa para vengarse. También no falta mencionar a Maxi, sus primeros días fueron duros, especialmente cuando su mamá lo venía a dejar a nuestro hogar. Algo que conocimos muy bien de él, es que ama mucho la comida y hasta los vegetales, que no a todos los niños les gustan, así que Maxi a la hora de comer es un gran ejemplo, :-D.
Un mes después de la inauguración, Los Gusanitos Sabaneta abrió las puertas a más niños, ya atendemos 26 niñas y niños. En esos niños observamos bastante déficit de aprendizaje. Tenemos muchos niños que por su edad deben enfrentarse al problema, que en un año escolar deben completar 2 años escolares. Así sucede, que niños que completan el tercero y cuarto grado en un año, aún les cuesta identificar las vocales. Eso es el punto donde nuestro trabajo es más duro y me recuerdo, que con los niños del Tamarindo fue igual, pero mientras tanto este problema se ha corregido. Aquí en la Sabaneta volvemos a empezar de cero, aún más fuerte, pero las experiencias de mi tiempo en el Tamarindo me dan mucha esperanza y fuerza.
Por desgracia hace evidente, como que el desinterés por la educación de parte de las autoridades encargadas de este trabajo es aún más grande. A los maestros y directores falta el interés a educar y no les importa que sus alumnos aprendieron la lección o no.

Pero nuestras esperanzas no mueren, es más, ellas aumentan, ya que nuestro objetivo es que nuestros niños aprendan más de lo que el programa de aprendizaje nicaragüense les ofrece. Esto teniendo en cuenta nuestro lema “la forma de su ser hace que cada niño es único”.
(Andrea Pacheco)